La metáfora del conductor de autobús

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En este post utilizaremos una metáfora para haceros reflexionar sobre situaciones análogas en vuestra vida cotidiana.

Una metáfora consiste en un tipo de analogía o asociación entre elementos que comparten alguna similitud de significado para sustituir a uno por el otro en una misma estructura. Una metáfora expone dos cosas en conjunto que permiten la sugerencia a compararse e interpretarse como un solo concepto. Se encuentra básicamente en todos los campos del conocimiento, puesto que responde a convenciones semánticas dadas por una cultura, que están implícitas en el lenguaje. Al conjunto de metáforas en una misma estructura, se le nombra metáfora continuada o alegoría.

Cuando nos enfrentamos a situaciones diarias muchas veces luchamos contra nuestros propios pensamientos. Esto nos podría pasar en situaciones que requieren un esfuerzo grande para nosotros, o bien, cuando estamos en épocas que nos sentimos especialmente frágiles, o cuando nos sentimos en una prueba constante.

En estas ocasiones, son nuestros propios pensamientos, los que pueden facilitar u obstaculizar la acción que vamos a realizar. A través de esta metáfora podemos ver cómo nos sentimos en estas ocasiones y poder analizar desde otra perspectiva lo que nos pasa en determinadas situaciones.  

Metáfora de los pasajeros del autobús:

RUMBO...
Metáfora de los pasajeros del autobús

Imagínate que eres el conductor de un autobús con muchos pasajeros. Los pasajeros son pensamientos, sentimientos, recuerdos y todas esas cosas que uno tiene en su vida. Es un autobús con una única puerta de entrada, y sólo de entrada. Algunos de los pasajeros son muy desagradables y con una apariencia peligrosa.

Mientras conduces el autobús algunos pasajeros comienzan a amenazarte diciéndote lo que tienes que hacer, dónde tienes que ir, “ahora gira a la derecha, ahora ves más rápido, etc.,” incluso te insultan y desaniman, “eres un mal conductor, un fracasado, nadie te quiere…” Tú te sientes muy mal y haces casi todo lo que te piden para que se callen, se vayan al fondo del autobús durante un rato y así te dejen conducir tranquilo.

Pero algún día te cansas de sus amenazas, y quieres echarlos del autobús, pero no puedes y discutes y te enfrentas con ellos. Sin darse cuenta, la primera cosa que ha hecho es parar, has dejado de conducir y ahora no está yendo a ninguna parte. Y además los pasajeros son muy fuertes, resisten y  no puedes bajarlos del autobús. Así que resignado vuelves al volante y conduces por donde ellos mandan para aplacarlos.

De esta forma, para que no te molesten y no sentirte mal empiezas a hacer todo lo que te dicen y a dirigir el autobús por dónde quieren para no tener que discutir con ellos ni verlos. Haces lo que te ordenan y cada vez lo haces antes, pensando en sacarlos de su vida. Muy pronto, casi sin darte cuenta, ellos ni siquiera tendrán que decirte “gire a la izquierda”, sino que tu girarás a la izquierda para evitar que los pasajeros se echen sobre ti y te amenacen.

Así, sin tardar mucho, empezarás a justificar sus decisiones de modo que casi crees que ellos no están ya en el autobús y convenciéndote de que estás llevando el autobús por la única dirección posible. El poder de estos pasajeros se basa en amenazas del tipo “si no haces lo que te decimos, apareceremos y haremos que nos mires, y te sentirás mal”. Pero eso es todo lo que pueden hacer. Es verdad que cuando aparecen estos pasajeros, pensamientos y sentimientos muy negativos, parecen que pueden hacer mucho daño, y por eso tú aceptas el trato y haces lo que te dicen para que te dejen tranquilo y se vayan al final del autobús donde no les puedes ver.

¡Intentando mantener el control de los pasajeros, en realidad has perdido la dirección del autobús¡ Ellos no giran el volante, ni manejan el acelerador ni el freno, ni deciden dónde parar.

El conductor eres TÚ.

Traducido por ACPCC- Asociación Científica de Psicología Conductual y Contextual
Adaptada de Wilson y Luciano (2002). Terapia de aceptación y compromiso. Pirámide

Aquí tenéis el vídeo que muestra dicha metáfora.

https://www.youtube.com/watch?v=QwtRpfLm_cQ

¿Qué os ha parecido la metáfora? ¿Os habéis sentido como el conductor de autobús? ¿Qué importancia debemos darles a nuestros pensamientos más molestos?


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