ANSIEDAD EN EL TRABAJO

¡Hola lectores! En post anteriores hemos hablamos de cómo interfieren las emociones en nuestra búsqueda de empleo como en  Las creencias, las emociones y tu búsqueda de empleo y Cuida tu salud emocional, pues en el de esta semana vamos a tratar un tema que os preocupa a algunos sino muchos de vosotros, que es la ansiedad.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de que una persona tiene ansiedad o está ansiosa?

A nivel genérico, ansiedad es la condición de una persona que experimenta una conmoción, intranquilidad, nerviosismo o preocupación por situaciones tales como cumplir plazos de entrega ajustados o conducir con mucho tránsito.

Hay que diferenciar entre esta ansiedad como emoción común, que nos ayuda a sobrevivir ante ciertos riesgos ya que nos pone en alerta, y los casos en los que se presenta como patología.

En estos últimos, el temor que sienten las personas es extremo y las preocupaciones perduran en el tiempo, de tal manera que puede resultar debilitante e interfiere en sus actividades cotidianas como es el trabajo.

Nos centraremos en estos últimos.

¿Cómo nos afecta en el trabajo si tenemos un trastorno de ansiedad?

A menudo sentir ansiedad nos da problemas para concentrarnos, fatiga excesiva, irritabilidad y menos productividad.

Ante una situación que nos provoca ansiedad podemos actuar de dos maneras: ataque o huida.

Si elegimos la opción de ataque, estaremos muy irritables en el trabajo y esto provocará malestar en nosotros mismos y en el ambiente de trabajo. En cambio, si escogemos la huida, puede que no aguantemos la situación de estrés y decidamos abandonar el puesto de trabajo, es decir, que causemos baja voluntaria.

Para evitar que la situación nos supere y podamos trabajar con la mayor normalidad y productividad posible os damos las siguientes claves:

1.- Haz un listado de tareas diarias, divide tu trabajo en pequeñas tareas y táchalas a medida que las vayas realizando. Verás tus progresos en pequeños pasos.

2.-Intenta no ser tan perfeccionista en tu trabajo, si a tu responsable le parece correcto tu trabajo no le des más vueltas.

3.- Planifica tu tiempo: diferencia entre las tareas que son urgentes y las que son importantes.

4.- Relaciónate con tus compañeros de trabajo, escuchar otras opiniones te puede ayudar a ver puntos de vista diferentes y salir de tu única realidad.

5.- Si los síntomas físicos persisten, no abandones tus visitas médicas con el médico especialista y sigue las pautas que él te indique.

¿Qué pensáis? ¿Utilizáis alguna estrategia que no hayamos comentado para superar estas situaciones que causan ansiedad/estrés?

¡Ahora te toca a ti! Deja un comentario.