Las emociones y la búsqueda de empleo

Lo que al final se estrecha

antes ha de ser extenso.

Lo que se debilita

al principio debe estar fuerte.

Lo que se derriba

antes está en pie.

El que quiere tomar

debe empezar dando.

Lao-tse, Tao Te King

Quedarse sin empleo, sin ocupación, supone para muchas personas una batalla con ellos mismos y con la sociedad o el entorno que les rodea. A medida que el tiempo pasa, las pruebas pueden aumentar de nivel y el buscador de empleo debe estar más entrenado para superar dichas pruebas.

La búsqueda de trabajo puede ser una oportunidad para redefinir objetivos, para hacer aquello que siempre se había deseado hacer y no se había atrevido nunca, por miedo, por falta de tiempo… Es un momento para aprender conocimientos o incluso para ejercer nuevas profesiones. Pero más allá de todo esto, que también existe en la búsqueda de empleo, es una batalla con las propias emociones y pensamientos.

Los primeros tiempos en la búsqueda de empleo se suele tener más fuerza, hay más esperanza en conseguir entrevistas de trabajo y el ánimo está más elevado. Es, con el paso del tiempo, que el peso del desempleo va calando dentro de la persona y se convierte en una mochila que se va cargando de culpa, resentimiento, ansiedad, tristeza, angustia, apatía…

Supongo, que habrá personas que se identificaran con estos sentimientos, que los habrán vivido y nos lo pueden contar en primera persona. Si no es el caso, seguro que te puedes poner en la piel de estas personas y comprender qué es lo que les pasa por dentro.

En  nuestra sociedad, la identidad profesional se confunde con la personal, con lo que al no tener trabajo te desvinculan y de alguna manera te anulan. Seguro que escucháis a muchas personas que se presentan y dicen soy “fulanito” …abogado, médico, informático… Muchas veces la profesión no es relevante para la conversación, pero para la persona que lo nombra, dota de más prestigio que sólo nombrar su nombre a secas.

Por tanto, si no puedes trabajar porque hay más demanda que oferta…y quieres trabajar con todas las fuerzas… ¿Cómo te presentas ante la sociedad? Y más importante ¿quién eres? Y más importante, ¿qué puedes hacer al respecto?

Responder a esta pregunta, requiere trabajar nuestras emociones y nuestros pensamientos.

Os hablaremos de ellos en nuestro próximo post. ¡No te los pierdas!

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