La motivación en la búsqueda de empleo

La gestión de las emociones como elemento clave en la motivación en la búsqueda de empleo

 

Muchos admiramos a grandes deportistas como Rafa Nadal, Gemma Mengual, Iniesta, Pau Gasol… porque han logrado superar sus objetivos siendo los mejores. Seguramente hay capacidades innatas en todos ellos, habilidades por las que destacan por encima de la media, pero hay algo más poderoso que ellos logran alimentar a lo largo de su proceso para alcanzar sus “metas”. Lo que hoy nos preguntamos, es cómo consiguen la motivación para alcanzar sus metas. Y una vez que lo han logrado, continuar. O bien si no lo han logrado, y no han alcanzado su objetivo, a pesar de ello,  continuar.

Y te preguntarás, qué tiene que ver esto con la búsqueda de trabajo, pues que el proceso de motivación es el mismo.

Podemos pensar que estos profesionales de élite tienen un equipo técnico que les ayuda a alcanzar sus objetivos y cuentan con psicólogos que les asesoran. Pero tú también puedes aplicar esas técnicas en tu día a día, ya que allí es dónde reside el secreto de todo el proceso, el día clave, aquel en el que nos lo jugamos todo es importante pero para llegar allí habrá un trabajo previo que te ayudará para poder afrontarlo lo mejor posible. Y dirás,  ¿cómo puedo hacerlo?

Un concepto clave, es la habilidad de comprender y manejar nuestras emociones y por consiguiente de quienes nos rodean. Este término lo conocemos como inteligencia emocional y se divide en interpersonal e intrapersonal. Nos centraremos en la intrapersonal que es la que nos interesa aplicar en este proceso.

La inteligencia intrapersonal implica:

  • Autoconocimiento
  • Aceptarse incondicionalmente
  • Determinar los propios objetivos y valores y actuar en coherencia de acuerdo con ellos
  • Ser capaces de demorar las gratificaciones con el fin de poder lograr satisfacciones más importantes a medio o largo plazo.   

Hay tres conceptos básicos que constituyen la inteligencia intrapersonal y estos son:

  • Autoconciencia
  • Autocontrol emocional
  • Automotivación

La autoconciencia nos ayuda a tomar conciencia de nuestros propios sentimientos y de los deseos más profundos, de nuestro estado de ánimo y de los pensamientos relacionados con todos ellos. Esa habilidad emocional es la fundamental y las demás se construyen en base a esta. Para facilitar esa toma de conciencia será necesario definir o etiquetar los propios sentimientos, nos ayudará a comprenderlos mejor y saberlos manejar posteriormente.

Cuando hayamos aprendido a tomar conciencia, autoregularemos esas emociones. El autocontrol emocional no consiste en reprimir las emociones, sino en mantenerlas en equilibrio, ya que cada emoción tiene su propia función y su valor adaptativo, siempre que no se haga excesiva o que no se “desborde”.

Por último la automotivación, la motivación es lo que conduce a una persona a elegir y realizar una acción concreta, entre las diferentes alternativas que podría tomar en una situación concreta.  Una emoción tiende a impulsar hacia una acción. Por eso, emoción y motivación están íntimamente interrelacionados. Encaminar las emociones, y la motivación consecuente, hacia el logro de objetivos es esencial para prestar atención, automotivarse, manejarse y realizar actividades creativas. El autocontrol emocional conlleva a demorar gratificaciones y dominar la impulsividad, lo cual suele estar presente en el logro de muchos objetivos. Las personas que poseen estas habilidades tienden a ser más productivas y efectivas en las actividades que emprenden.

La gestión de las emociones es clave en el proceso de búsqueda de empleo. Si aprendemos a identificar las emociones y las sabemos potenciar y/o canalizar nos puede ayudar a hacer el día a día más fácil y persistir hasta lograr el deseado objetivo.

¡Ahora te toca a ti! Deja un comentario.