Buscar trabajo: cómo abrir tu abanico de posibilidades

Buscar más opciones es una acción importante en nuestra búsqueda de empleo. Para que sea más efectiva, es preciso que tengamos en cuenta ciertos detalles ¿os apetece descubrirlos?

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Imagen: Parejas Orientadoras. Original de Pixabay.

Cuando nuestro desempleo se prolonga, tenemos que buscar nuevas opciones

Cuando llevamos un tiempo prudencial buscando trabajo sin conseguir nuestro objetivo, comienzan las dudas: “¿No estaré equivocándome, apostando por esta profesión?” “¿Debería abrir mi abanico de posibilidades?” “Tal vez, indicando que me veo capaz de realizar cualquier trabajo, se vean mis reales ganas de trabajar, de implicarme y consiga empleo antes…”

Abriendo el abanico

Abanico bien abierto: busco cualquier trabajo

El problema de buscar cualquier trabajo es que el personal de Recursos Humanos no tiene como premisa cubrir “cualquier vacante”. Tienen que cubrir una vacante concreta.

No solo eso: es necesario que elijan a una persona con competencias y cualidades precisas para encajar en ese puesto de trabajo. Que encaje también con la forma de trabajar de la empresa y las personalidades del equipo que la forman. Que disponga, además, de la estabilidad e implicación mínimas para no irse a otro lugar más acorde a sus intereses en cuanto “se despisten”.

Tal y como se encuentra hoy en día el paradigma del empleo en nuestro país, si les indicamos que buscamos cualquier trabajo, entre las cosas que podrían entender a partir de nuestra demanda de empleo se encuentran:

  • Falta de enfoque en nuestra vida profesional, personal o ambas.
  • Falta de decisión o problemas a la hora de tomar decisiones.
  • Falta de identificación con el puesto en sí
  • Posible falta de experiencia específica para el puesto (por lo que podrían saltarse leer nuestro CV) y, sobretodo:
  • Desesperación: algo que puede perjudicarnos como profesionales a la hora de recibir ofertas de empleo que puedan resultar buenas de verdad. Cuando nos mostramos desesperados, sí que es cierto que podemos encontrar personas de buen corazón que se decidan a darnos una oportunidad… pero también es como si nos provocáramos una herida para luego lanzarnos al mar, esperando la salvación de las sirenas, sin tener en cuenta si estas existen o no. Como si nos olvidáramos de que, heridos en el mar, quienes sí podrían detectarnos porque sí existen, son los “tiburones” (en este caso empresarios desaprensivos). De estos que cuando nos dan trabajo no sabemos si salir corriendo, denunciar o apechugar debido a las circunstancias.

Abriendo el abanico de posibilidades en base a los puestos más ofertados

Desde luego que es una muy buena opción tener en cuenta los puestos más ofertados a la hora de abrir nuestro abanico de posibilidades. Eso sí, debemos ser cuidadosos. Porque, del mismo modo que, abrir el abanico hacia cualquier trabajo puede resultar contraproducente, abrirlo en base a puestos más ofertados únicamente por dichas ofertas, puede indicar que esa profesión sólo interesa temporalmente. Es decir, podría otorgarnos imagen de “oportunistas”.

Para tener más opciones abriendo nuestro abanico, es de utilidad que las profesiones que incluyamos en él muestren coherencia. O bien con el CV, o bien entre sí. ¡Y ya sería genial que fuesen ambas cosas a la vez!

Para que el CV tenga más coherencia, es preciso que no olvidemos recapitular nuestras competencias personales-profesionales que sean relevantes para ese tipo de puestos, que faciliten que nos encuentren en buscadores de Infojobs, Linkedin y las distintas plataformas que usemos. Y, si además, añadimos alguna que sea un plus, que nos distinga como personas y que muestre lo bueno o fácil que es trabajar con nosotros, ¡tanto mejor!

Abriendo el abanico de posibilidades en base a las nuevas profesiones

Las nuevas profesiones son una buena opción tanto en cuanto surgen puestos con bastante asiduidad. Eso sí, hay que tener en cuenta que, como nuevas, es preciso que echemos un vistazo a los distintos

Aspectos a tener en cuenta si nos decidimos por ellas

Las nuevas profesiones están aún “en pañales” por lo que ciertos aspectos que pueden resultar importantes pueden no estar aún establecidos:

  • Es posible que no haya convenios para ese tipo de empleos, por lo que ciertas condiciones con respecto a él como sueldo, cotizaciones, normas y derechos y obligaciones específicos para el puesto pueden no estar dibujados aún.
  • La dificultad de encontrar formación reglada o información no reglada al respecto que verdaderamente resulte útil.
  • Es posible que, tan fácilmente como aparecieron, desaparezcan. Es posible que sean trabajos de “moda”.

¿Entonces son una buena opción, las nuevas profesiones?

El tiempo determinará si son o no mala opción. No vayáis a creer que considero que todo es cuestión de tiempo. Recordad que las opciones pueden mejorar o empeorar conforme a cómo nos relacionemos con ellas.

Es preciso informarse concienzudamente, para ver si nos parecen una buena apuesta. Así que, como para cualquier otro trabajo deberíamos:

  • Investigar los requisitos y competencias requeridas o relacionadas y compararlas con las que disponemos. Por ejemplo, si queremos trabajar como Community Manager serían buenas competencias: facilidad para el uso de tecnologías, que nos gusten las Redes Sociales, que seamos organizados, que nos guste leer, que tengamos habilidades sociales  y que seamos buenos comunicándonos por escrito.
  • Buscar información de calidad con respecto a estas profesiones para asegurarnos de que nos gusta “lo que ofrece” y “lo que cuesta”. Es decir, lo que obtendríamos tanto tangible -el sueldo- como intangible -la experiencia-. Y, por otro lado, el coste de formación extra (de ser necesaria en nuestro caso) y cómo es un día, una semana, mes y año en la vida de alguien que ya tiene esa profesión.
  • Elegir una formación de algún organismo con reputación en formación reglada, por encima de una oferta que encontremos por Internet. Lo barato sale caro, en ocasiones. Ahorrarnos dinero podría suponer a la larga tener que volver a desembolsar dinero ¡y tener que volver a dedicarle tiempo y esfuerzo!
  • Estudiar esa nueva profesión y cotejarla con profesiones similares ya establecidas y, sobretodo, con nuestras competencias. Tal vez descubramos que sea una opción que encaje más con lo que pretendemos conseguir.

Conclusión

Abrir el abanico de posibilidades es una buena opción, siempre que se realice “con cabeza”, coherencia y dedicándole un tiempo para que nuestras decisiones sean lo más acertadas posibles.

Parte de la información que podáis necesitar podrán facilitárosla organismos como los servicios de orientación laboral de vuestra localidad, iniciativas, ONGs y fundaciones de ayuda a los desempleados, asociaciones de profesionales y blogs profesionales de personas que se han lanzado a experimentarlas.

 

¿Me he dejado algún dato importante? ¿Os apetece contarnos vuestra experiencia? ¡Adelante!

 

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Texto por Rosa Palmer, miembro de Parejas Orientadoras.

Su blog, Por El Camino Azul.

Su espacio como colaboradora en La Nueva Ruta del Empleo.

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